El Tribunal Unitario de Justicia Penal para Adolescentes, presidido por la Magistrada Adriana Pineda Fernández, impulsa la campaña “Rompe el ciclo, rompe con las drogas”, con el propósito de informar, prevenir y brindar orientación a las y los adolescentes sobre los riesgos del consumo de sustancias ilícitas.

Una cifra particularmente alarmante revela que el 6.6 % de la población adolescente, de entre 12 y 17 años, ha probado alguna sustancia ilegal al menos una vez, lo que significa que miles de jóvenes en el estado ya han tenido contacto con drogas en etapas tempranas de su desarrollo. La edad mínima registrada de consumo es de 11 años, y el promedio de inicio se ubica en 13 años, lo que evidencia la urgencia de reforzar la prevención desde edades cada vez más tempranas. Entre las drogas más consumidas por adolescentes se encuentran la marihuana y el cristal, sustancias que generan una rápida dependencia y alteraciones significativas en la conducta, la salud y la convivencia familiar.
Durante 2025, los Centros Comunitarios de Salud Mental y Adicciones (CECOSAMA) reportaron la atención de más de 5,000 jóvenes de entre 10 y 19 años, principalmente por casos de depresión, ansiedad y consumo de cristal o marihuana. En el primer semestre del año, 146 personas recibieron tratamiento específicamente por adicción al cristal, lo que refleja el incremento en el uso de esta sustancia en el estado.
La adolescencia es una etapa decisiva del desarrollo, en la que las decisiones pueden definir el rumbo de la vida. Factores como la presión social, los conflictos familiares o la exposición a contenidos musicales que hacen apología del consumo de drogas o alcohol pueden aumentar el riesgo de experimentar con sustancias. Por ello, la información, la orientación y la prevención son esenciales para romper con estos patrones y construir entornos más seguros.
El Tribunal promueve esta campaña como parte de su compromiso con la prevención social de la violencia y la delincuencia, impulsando acciones que fortalezcan la salud emocional, el entorno familiar y las redes comunitarias. Asimismo, se busca generar conciencia sobre las consecuencias del consumo, que afectan no solo la salud física y mental, sino también la convivencia familiar, el rendimiento escolar y la seguridad personal.
Para quienes necesiten apoyo, se pone a disposición el número del CIJ Cuernavaca 800 232 2342, la Línea de la Vida 800 911 2000, y los servicios gratuitos de los CECOSAMA a través del 800 622 6222, donde se brinda orientación profesional, acompañamiento psicológico y atención integral.
Esta estrategia se sustenta en la cohesión social, fortaleciendo lazos familiares y comunitarios; la inclusión, garantizando acceso equitativo a oportunidades; y la corresponsabilidad, promoviendo la prevención de manera conjunta entre gobierno, sociedad, familias y adolescentes. De acuerdo con el Artículo 254 de la Ley de Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia, las políticas públicas dirigidas a adolescentes deben enfocarse en estos principios y no únicamente en acciones de seguridad, buscando que las y los jóvenes conozcan plenamente sus derechos, eviten la comisión de delitos y logren su reintegración social y familiar.
Fuentes: Secretaría de Salud de Morelos, Gobierno del Estado de Morelos, Diario de Morelos, La Jornada Morelos, mucd.org.mx, CONASAMA – Secretaría de Salud 2024.


