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 “Mi andar por Hueyapan”

Autor: Ursisa

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Mi andar por Hueyapan

Ni nenemi pan Ueyatl
Ursula Isabel Castro Basurto

Ursulatsin Isabel Castro Basurto.

Llegué a este pueblo con la mochila cargada de intenciones académicas. La tesis era el pretexto, el papel sellado era la meta. Pero el camino, sabio y terco, me fue mostrando que los planes escritos no siempre son los que el alma necesita. No se dio. Y en ese “no” encontré el sí más profundo de mi vida.

Oniasik nigan Ueyatl iga se xikipili iga nomachtis. In ueyitlakuilol san mo sisinia, in amaxotlaske no nemilis. Onecchititi in ojtle tlonon nikneguiaya. Amo oguinek uan kion onigasik no yolnemi.

Porque la idea no podía quedarse ahí, suspendida en el vacío de lo que no fue. Algo en mí se negaba a archivar el sueño. Así nació el deseo de participar, de andar, de cartografiar. Recorrí cada barrio de Hueyapan con los pies descalzos de quien ya no busca títulos, sino abrazos. Toqué cada taller, me senté en cada banco, compartí el silencio y el café con cada artesana. Y entonces, sin buscarlo, ocurrió lo único que verdaderamente importa: las conocí. Sus colores, sus andanzas, sus manos que tejen historias más antiguas que cualquier teoría.

No nemilis amo san kion mogauas.. no yolotsin nechiljuiaya man no chigaua man amo nigaua no nemilis. Kion onipen ni teguiti pan  nin Amochtle. Oninenki pan nochi Ueyatl iga no ikxime tetsauitl, amo nikneguiaya in no ueyiamtl, niktemoya aguin nechpapachos. Onia pan sesen kalijkiteguijki, no notlia, onotlamatak uan onigonik in kakafentsin iaga in ijkitisoame. Kion opanok: oniguicgmat, i tlapalme, inenenki i matsin iga ijkitegui ueyinemilis okachi ueuetsin.

Fuimos cómplices de risas que no caben en un índice, de pláticas que no necesitan citas bibliográficas. Ellas, sin saberlo, me abrieron su corazón como quien abre la puerta de su casa a una extraña que ya no lo es. Me brindaron su amistad sin condiciones, su aliento siempre hacia adelante, su certeza de que lo bueno se construye desde el afecto.

Tonochtin otouetska tlen amo kuahle kalagui pan se amatl, i nonotsahle tlen amo kuahle ti tlaguikuilos. Yejun a nechmagajke iyolotsin, kenin kuak ti kalagui pan ichan. Otomojchijke kuachis, yejuan nochipa nenemi,   uen kinemilia nochi mochiua iga se kuahle maikniuan.

Muchas personas, desde las torres de la academia, no creyeron en mí. Me dijeron que sin un título, sin un método, sin un protocolo, no llegaría lejos. Y hoy, escribiendo esto, les respondo con la humildad de quien ha aprendido que no todo nace en los libros: también del corazón brotan las cosas más verdaderas. Y que la práctica, la acción participativa, el estar presente y disponible, puede convertir un sueño en una realidad tangible y hermosa.

Miak xinolajme amo kinemiliaya nejua kuahle nikchiuas nin teguitl. Onechiljuijke : tla amotikpia mo amatl, tla amo tikmati kenin titeguitis aguihle ti mo chigauas. Uan axan, nguoljuia, amo nochi tikchias iga se amochtle, ogachi kuahle nochi ixjua pan to yolotsn. Tla tikchiua, tla timonechtia uan tla tiknegui kuahle tik kitas kenin mo nemilis mo teneua.

Hemos aprendido juntas. La modernidad apurada de una citadina se encontró con la pausa serena de una pueblerina, y en ese encuentro, ellas me han enseñado mucho más de lo que yo pude ofrecerles. La cartografía fue el pretexto para caminar juntas; los verdaderos mapas que trazamos fueron los de la confianza, la amistad y el corazón. Cada sesión, cada escenario, cada idea dibujada, cada imagen compartida, fueron generando lazos que el papel no puede atrapar.

Otomachtijke sejka, nejua se xinola, onigasik se soatsintle iga inemiis yolik, kion yejuan onechichitigo ogachi miak. In amochtle otechnenenki sejkan, kualehga amatl otikchijke iga to yolotsin  kuak otokchijke kuachis, ikuak tosentlalia ikuak tikchiuaya se ixkopinahle otechijke se kuahle maijniuan, uan iga se amatl amo kuale ti tlajkuilos nochi to paguilistli.

Como diría Donna Haraway, todo conocimiento está situado: nace de un lugar, de un cuerpo, de una historia compartida. Y el mío, el que hoy llevo en el alma, fue tejido aquí, con ellas.

Kenin kistos Donna Haraway, nochi in nemilis ixjua pan se tlalchan, pan se nagayo, pan se ueyitlajtol, uan nejua nikuiga pan no yoali tlen otikchijke sejkan.

Ahora somos familia. Y eso, ninguna tesis, ningún diploma, ningún jurado, podrá jamás cuestionarlo.

Axan tejuan timaikniuan inin yolosentlalistli amo kipia se amochtle kanin mo tlajkuilos, amo okka se amatl, kanin mo nechtis, amo kitaske non tlen tlayekana

Fals Borda, O., & Rahman, M. A. (1991).
Acción y conocimiento: Cómo romper el monopolio con investigación-acción-participación. CINEP.

Freire, P. (2005).
Pedagogía del oprimido (2.ª ed.). Siglo XXI Editores. (Trabajo original publicado en 1970).

Martín-Barbero, J. (2003).
De los medios a las mediaciones: Comunicación, cultura y hegemonía. Convenio Andrés Bello.

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