La legitimidad se pierde o se gana: gobernando

A unos cuantos meses de que este gobierno de Margarita González Saravia, cumpla dos años de existencia. La realidad es que ha sido poco tiempo, para tantos acontecimientos que se han suscitado.

Es importante hacer énfasis que en hay dos momentos importantes de legitimidad para un gobierno.

El primero es como llega, después de una elección,  en este caso fue con un alto porcentaje de votación, lo cual indica una gran legitimación, que en otras palabras es decir con una enorme aceptación de parte de la ciudadanía. Y en segundo aspecto, es sobresaliente destacar la aceptación que realizan los ciudadanos durante el ejercicio de la función pública.

El primer hecho ya sucumbió, en estos momentos se encuentra en  funciones el gobierno y está actuando; es decir el grupo en el poder está gobernando. Sin embargo, este apartado no le favorece, por lo contrario, en los anteriores gobiernos locales que le antecedieron, su desgaste y des legitimidad la tuvieron faltando casi dos años para concluir el periodo gubernamental. Pese a ello, en esta administración es al revés, siendo este un periodo muy temprano ya se empezó a desmoronar, está perdiendo legitimidad.

Los ciudadanos dejaron de creer en la cuarta transformación, el slogan que tanto pregonan; Morelos la tierra que nos une, está aconteciendo lo contrario, cada vez desune más los morelenses. Simplemente basta observar que todos los días hay manifestaciones, protestas, marchas. Es raro mirar, algún día que la plaza de armas no este ocupada por manifestantes.

Y todo esto obedece, a la incapacidad para gobernar, aunque la narrativa de los funcionarios margaristas digan que es porque las cosas están cambiando, y por ello, existe inconformidad, porque se acostumbraron a lo mismo. En los hechos  no es así, cuesta trabajo reconocerlo, pero en este breve periodo han cambiado funcionarios de algunas dependencias, como nunca se había visto en otras administraciones.

 La inseguridad es un problema latente en el cual están demostrando que no pueden con ella. Simplemente tiene que venir el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno Federal  a poner orden, tiene que venir a explicar en qué consistió la operación enjambre en la cual algunos presidentes fueron acusados de estar ligados con el narcotráfico.

 Recientemente estuvo en Morelos  para justificar la muerte del presidente municipal de Temoac. Y la pregunta que se hace la ciudadanía de esta tierra, es ¿entonces qué es lo que hacen la dependencias encargadas de la seguridad pública del gobierno local?, ¿qué está haciendo la delegación de gobernación? que para nadie es desconocido que dicha institución  juega un papel importante en cuanto al espionaje. Es decir en cuanto obtener información que envían a instancias correspondientes.

   Tiene que venir la Presidenta de la República a Morelos para calmar los ánimos y tratar de soslayar la inseguridad en la tierra de Zapata, redundando una vez más en que se está trabajando en la materia. Hoy, se pretende en la ciudad de Cuautla fortalecer los valores cívicos, promover la cultura de paz y contribuir a la reconstrucción del tejido social.

No se duda que tenga buenas intenciones y que ojalá se logre un bienestar de paz y de progreso para dicha ciudad. Pero simplemente, existe un problema de carácter político. La relación de comunicación con algunos actores políticos de aquella localidad, son inexistentes.

La actual senadora de la república, del partido verde ecologista no tiene la más mínima comunicación con la actual mandataria. Y la hermana de la representante del senado, es regidora en el actual ayuntamiento, y una vez que entró en funciones la síndica a suplir al presidente depuesto, fue una de las principales opositoras y acuso a severamente a la gobernadora de tratar de imponer a la síndica como presidenta municipal. Tal vez por ahí debería de empezar este gobierno, por entender que la política, significa acuerdo de voluntades, diálogo y permanente comunicación. Porque aun cuando se hable en el discurso oficial de inclusión, igualdad, no discriminación en los hechos deja mucho que desear.

Falta más de cuatro años para que termine este gobierno, pero al parecer su conclusión finalizó antes, algunos creen que es una de las administraciones locales que duro poco tiempo. Que su periodo de legitimidad se agotó, aun cuando falte tiempo cronológicamente,  sus márgenes de cohesión social, articulador de las demandas y su resonancia de las prontas soluciones llegó a su fin.

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